Hinode
日の出 significa amanecer, que es el proceso de poner y regar las calles todos los días para que salgan todos a trabajar.
Hoy nos hemos levantado a las 4 de la mañana, a las 5 estábamos en la puerta de la estación para coger el primer metro. Todavía estaba oscuro aunque ya el sol se asomaba tímidamente, la calle estaba tranquila pero con bastante gente ya andando de un lado a otro, a las 5:30 ya había amanecido. Hemos llegado al mercado de Tsukiji y hemos corrido hasta la lonja, al entrar, pasando de todo, hemos llegado a la subasta de atunes. Hemos visto como decían números como locos y daban campanadas. Después de fotografiar todo y dar una vuelta para ver el género de la lonja hemos salido a desayunar.
El sushi más fresco del mundo, con un extra de wasabi. Parece ser que el tío quería putearnos al vernos de fuera y nos los ha puesto picantitos, pero no sabía que tenía a dos machotes sentados delante suya. Después de desayunar hemos visto el mercado de la zona y sobre las 9 hemos entrado al parque de Hamarikyu, que era casi un bosque en plena ciudad, con un inmenso estanque y un muelle con el "water bus" que daba una vuelta por los ríos de Tokyo.
Al salir del parque nos hemos dirigido a Ginza, y llegando al teatro de Kabukiza nos llega la primera putada, hoy está cerrado. nos quedamos sin función pero nos hemos dado una vuelta por Ginza, la cual comparan con la quinta avenida de Nueva York. Las grandes marcas tienen un edificio allí sí o sí. En la puerta de un gran centro comercial había unos cámaras de televisión y una presentadora muy mona pero no han dejado hacer fotos, así que continuando la avenida hemos llegado al edificio de Sony, en las que sus cuatro primeras plantas son una muestra de las novedades que todavía no han salido al mercado, de todos sus productos: televisiones, ordenadores, mp3, teléfonos. Menudas pantallas y qué definición.
Después de agotarnos en Ginza hemos pillado varios metros para llegar a la Torre de Tokyo, en la que hemos comido y después hemos visitado. Bajo la torre había una mujer haciendo un espectáculo con su mono amaestrado. Después ido a la estación de Shinjuku a reservar los asientos del tren bala para todos los viajes, y nos hemos venido a Akiba a cenar en el Mc Donal's. Hemos llegado al hotel con las piernas destrozadas, en especial los pies que han ido acumulando kilómetros y están a punto de reventar.
Mañana nos vamos a Osaka.
Tateru
建てる significa construir, y es que este año en Japón están en obras por todas partes.
Nos hemos levantado para ir al templo de Sensou-ji en Asakusa, al llegar con el metro hemos salido al puente y hemos echado fotos al río, desde el cual se veía el edificio de la marca de cerveza Asahi, y la sustituta de la torre de Tokyo, la Tokyo Sky Tree, que todavía está a mitad construir. Paseando por el barrio hemos llegado al templo, y estaba totalmente cubierto con una carpa que tapaba los andamios, pero el hall principal estaba abierto para entrar. Hemos dado unas vueltas por el templo que no es moco de pavo, y hemos encontrado una panadería que vendía Meron Pan recién hecho.
Después de que Lugh comprarara un yukata, hemos ido a la Todai, una de las universidades de Tokyo, y tras atravesarla hemos llegado al parque de Ueno. Allí había mucha gente pese a ser un día entre semana, En el estanque había una verdadera guerra entre los patos y las umineko, las gaviotas. Cuando alguien tiraba comida al agua se mataban literalmente, si un pato cogía algo llegaba una gaviota y lo hundía en el agua. Hemos comido en las paraetas del Hanami, unas brochetas, unos taiyaki, y hemos bebido Ramune, y después de comer me he comprado una banana choco mientras volvíamos al hotel, donde hemos descansado viendo un capítulo del dorama de Hana yori dango.
Hemos aprovechado la tarde para explorar al fondo las calles de Akiba lejos de la avenida principal, donde encontrabas discos duros de 2TB a unos 90 euros. Después hemos ido a Mandarake (Kami-sama bendiga su catedral) y al acabar hemos entrado en Don Quijote. Donki es una cadena de tiendas que en principio pensaba que sería del estilo "tienda de los 20 duros", pero más bien es un Carrefour metido en 7 pisos. Comenzando por arriba, el 7 había que pagar entrada, era una sala de conciertos donde estaba actuando AKB48, el grupo que está pegando ahora y saca disco el día 7 de abril. La 6 y 5 planta son recreativas, la cuarta planta es ropa de mujer de varios estilos: normal, lolita, visual. Tiene su rincón sexshop con lubricantes y vibradores muy monos. La 3 son electrodomésticos pequeños, cocina y baño. La segunda las coñas de todo a cien, peluches, juguetes y comida, bebidas etc. La primera planta maquinetas de cazar con gancho, y el sótano Pachinko. Vamos, una perla de lugar, cualquier cosa que puedas necesitar para casa la puedes encontrar allí, es genial.
Hoy cenamos y nos vamos pronto, ya que hoy día relax para dar paso a mañana, que será un día bastante cargadito.
Chigau
違う significa ser diferente, algo bastante fácil en Japón debido a la gran cantidad de población y su discrepancia entre gustos.
Hoy nos levantamos a la misma hora de siempre pero nos tomamos la mañana con calma, revisamos el email y partimos hacia la estación de Shinjuku, el centro gubernamental de Tokyo. Hemos paseado entre los grandes rascacielos atravesando la calle eléctrica, llamada así por su cantidad de neones luminosos y tiendas de componentes electrónicos y electrodomésticos. Al llegar al edificio del ayuntamiento hemos bajado a la planta bajo y hemos visitado el centro de información turística, en la que nos han pedido rellenar una pequeña encuesta y nos han regalado una toallita muy mona por entregarla. Hemos subido al mirador del piso 45 y hemos hecho algunas fotos, aunque se veía poco con las nubes y la niebla que había, ya que chispeaba un poco.
Al salir hemos dado una pequeña vuelta al gran parque que hay justo enfrente y hemos buscando la estatua de LOVE sin éxito, y hemos preguntado a una chica pero no tenía ni idea de donde estaba ni aun buscando en el GPS de su móvil. Así que hemos vuelto a la estación para comer en Shimokitazawa. Shimokita es un barrio de casas muy pequeñas, bohemio, lleno de tiendas de música y de gente universitaria, todo lo contrario a Shinjuku, dos barrios cercanos y muy contrastados. Hemos buscado varios discos y hemos comido en First Kitchen con sus patatas fritas de sabores. Mientras comíamos un ratoncillo negro correteaba por la calle asustando a las colegialas que pasaban, pero nadie le hacía nada, ha estado apunto de abrir la puerta automática del restaurante y entrar.
Una de las cosas en la que nos hemos fijado es que están de moda las gafas de pasta gigantescas, casi todo el mundo las lleva. Además nos ha hecho gracia ver a varios chavales con monopatines de 1 pié, que deben ser difíciles de no matarse con eso puesto.
Después de comer y dar otra vueltecilla por el barrio, hemos vuelto al hotel y hemos dejado los trastos para ir a Akiba a tiendear. Yo me he comprado una sartén para hacer Dorayakis con la forma de una bola del dragón, y después de acabar reventados hemos ido a comprar los obentos para la cena. Las dos cosas que no me han gustado son que los purikura de Akiba tienen un cartel bien grande que dice "SOLO PARA CHICAS", y que la meron soda ha desaparecido del plantea, ahora solo hay fanta de leche por todas partes.
Te hecho de menos meron soda
Hayari
流行 significa moda, tendencia, y seguramente sepáis que japón, además de ser el país del sol naciente, es el país donde nace la moda.
Hoy hemos hecho de putillas y nos hemos ido de tiendas a lo Pretty Woman. Antes de nada hemos ido al templo de Yoyogi tempranito y hemos encontrado como no una boda tradicional. Después hemos ido a Takeshita-dori, en la que la cantidad de tiendas de ropa visual, lolita, y demás estilos es abrumadora. Lugh se ha comprado varios modelitos y nos hemos reído bastante con los dependientes, que hablaban bien inglés. El dependiente de Richards estaba completamente loco, y hemos coincidido con unas españolas que agotaban su pasta porque volvían mañana a casa.
Muchas de las tiendas de Takeshita no dejaban hacer fotos a sus escaparates ni a las prendas, algunas incluso ponían multas de 10,000 yen si te pillaban haciendo la foto, sobretodo las tiendas que tenían diseños propios o hechos a mano. Además el de Richards compraba tus dibujos para hacer diseños nuevos o te customizaba las prendas al gusto.
Después hemos vuelto a Yoyogi por la avenida de Omotesando, donde se concentran las grandes marcas de ropa, y donde se encuentra el edificio de Zara que les costó un pastón. Al llegar al puente de Harajuku estaba vacío, así que nos hemos dado una vuelta por el parque para ver que los cerezos estaban a mitad florecer, estos días hace bastante frío y se han cortado a mitad. Después de la vuelta hemos salido al puente y sólo había un chico posando, por lo que nos hemos ido a comer a las paraetas del hanami un yakisoba y unos takoyaki. Después de comer hemos vuelto al puente y la policía estaba tirando al único que había. Al principio pensaba que no había ido nadie porque había salido un día bastante frío, pero la policía los está desalojando del puente para evitar aglomeraciones. La entrada de Yoyogi está en obras y están haciendo una gran entrada asfaltada, así que imagino que cuando esté acabada se irán trasladando todos allí.
Dentro de Yoyogi no faltaba las actuaciones y la gente jugando, los rockabillys y las reuniones de gente con conejos. Dentro del parque había un recinto para que los perros corriesen dividido en dos zonas, menores y mayores de 10kg. Al irnos del parque hemos pasado entre estadio olímpico y el edificio de la NHK, para llegar al cruce de Shibuya, pasando por la Apple Store y la tienda de Disney.
En Shibuya hemos ido a saludar a Hachiko, y después a dar una vuelta por las tiendas de alrededor. Hemos entrado a Mandarake pero estaban haciendo un concierto allá dentro, por lo que cambiar de pasillos estaba complicado. Así que nos hemos salido y hemos entrado al Shibuya 109, lleno de tiendas de última moda para mujer, y todo lleno de chicas bastante guapas.
Como estábamos cansados de tanto caminar, hemos entrado al Miyama Café, para poder estar sentados tranquilamente y el Caramel Café Latte estaba realmente bueno. Al salir de allí hemos dado un par de vueltas más, entrando en Sega Station, Book Off, y hemos acabado yendo de fiesta a un Izakaya llamado The Lockup.
The Lockup es un bar de copas ambientado en una prisión, al entrar hay un pequeño y muy logrado túnel del terror, y al acabar te recibe una policía que te dice que has sido muy malo y vas a ser encerrado. Te esposa y te lleva hasta la mesa, donde los camareros vestidos de prisioneros te van sirviendo todo tipo de bebidas en probetas, matraces humeantes, etc. Además de algo de picar como nachos con curry, y una pizza bastante buena. Sobre cada hora hacen una actuación en el que se apagan las luces y algunos prisioneros zombies escapan, mientras que camareras policía a pistolazos láser les dan su escarmiento.
TAF 2010
Imaginaos un salón del manga que se realice cada año lleno de gente que disfruta con el anime. Multiplicad el número de metros cuadrados y stands por 3 y el personas por 7.
Os hablamos entonces de Tokyo Anime Fair, en el país que dio a luz al manga posiblemente sea el que organice este tipo de eventos de manera mucho más efectiva. Porque hablamos de japoneses, para empezar, tienen a 400 personas de organización encargadas de que todo funcione bien, 200 posiblemente sean organizadores de colas, que con las chaquetas de JAL desde muy pronto están fuera para evitar la aglomeración.
Llegamos 40 minutos antes, y ya habrían unas 500 personas esperando fuera, organizadas en bloque. En lugar de rodar el edificio como muchos imaginaréis, ya que daría varias vueltas, en el lateral del edificio se encargan de organizar multitud de colas de unas 100 personas cada una, creando un bloque, el cual iban dejando pasar a tandas de cuatro en cuatro. Una vez dentro del edificio empezaban las colas zigzagueantes de 45 minutos. Las entradas las vendían unas cuantas chicas de personal al final de la cola, que iban moviéndose con las cajas de las guías y las entradas, a la vez que un hombre con una pancarta bastante alta que indicaba dónde terminaba la cola para que se fuese poniendo la gente. El complejo era inmenso, y el TAF sólo ocupaba la zona Oeste del Tokyo Big Sight.
Una vez dentro sin prisas ni atropellos nos encontramos con los primeros stand. El TAF está organizado de manera progresiva, en la entrada están los stands de más pequeños, y conforme avanzas te vas encontrando los grandes estudios con sus inmensos stands, todos ellos de presentaciones y publicidad, ya que todos los stands comerciales se sitúan al final del recinto, en una zona llamada TAF BAZAAR, separando las aglomeraciones de gente que están esperando ser atendidas o pagando y mejorando la circulación. La separación entre stands también es bastante grande, aunque la marea de gente es inmensa y a medio día es casi imposible respirar. Los stands, además de tener a sus azafatas o simples dependientes repartiendo los panfletos fuera a las personas, incluían multitud de recursos, como televisiones con demostraciones en 3D, salas de cine, e incluso escenarios propios con presentaciones de seiyus o cantantes, que además de actuar y contestar preguntas, recibían a los fans que subían de uno en uno al escenario para saludar. En los escenarios se prohibían las fotos y el personal se aseguraba de que fuese así, enseguida paraban cuando veían a alguien hacer una foto a escondidas.
Aunque el cosplay estaba prohibido por las normas del TAF, había azafatas cosplayeadas y muchos extranjeros que iban a su rollo. El 90% de los asistentes que eran japoneses, iban vestidos normal como cualquier otro día, sin florituras, en contraposición a los salones españoles, que aunque no sea un cosplay, mucha gente va recargada y vestida de forma llamativa, algo que le gusta tanto a los reportajes de TV de criticar. Teníamos zonas para hacerse fotos con personajes cosplayeados, y con personajes de cartón, como la zona de Goku en posiciónde "fusión" y un espacio vacío al lado. Muchos cosplay de muñecos gigantes paseaban por el evento y los niños corrían para hacerse fotos con ellos. Cuando alguien se colocaba para hacer fotos a las azafatas que estaban repartiendo publicidad, éstas posaban de 3 o 4 formas para el mismo fotógrafo. Algunos stands como el de Aniplex, eran gigantescos y prohibían las fotos en su interior, y estaban a reventar en su interior.
Una gran cantidad de espacio lo componía Creator's World, y era una de las zonas menos concurridas del evento porque muchos de sus stands pertenecían a estilos algo más alejados del Anime japonés. Había una gran zona ocupada por China y Kuwait con sus estudios de animación. Había varias zonas de descanso y comida, y la gente se aglomeraba en las paredes para sentarse para descansar como hacemos también nosotros. La cantidad de SPAM repartida y que la gente va a buscar es inmensa, hasta te dan carpetas para ir almacenando panfletos, aunque todos acaban con bolsas gigantescas para cargar con todo, calendarios, abanicos, tomos enteros de demostración, etc.
Sobre las conferencias, el escenario se llenaba media hora antes de comenzar cada acto y el acceso estaba bastante difícil. Además de que todos los horarios y mapas estaban en japonés, ya que hemos comentado que la asistencia de internacionales es bastante reducida en este evento. Los stands más importantes tenían globos gigantescos encima de ellos con las formas de sus personajes estrella o con su logotipo, algo que los hacía muy localizables. Sólo existía una salida y era el obligado paso por el Bazaar para salir del evento. Al salir cuñan con tinta invisible que reacciona bajo luz UV.
Ir al TAF el sábado es bastante agotador, pero sin duda la sensación que te deja es inigualable.(^▽^\)(/^▽^)/
Naraberu
並べる significa fila o cola, eso que le encanta a todos los japoneses hacer a todas horas.
Hoy nos hemos levantado prontito para ir a la isla artificial de Odaiba, donde se celebraba el Tokyo Anime Fair 2010. Aquí podéis leer una pequeña reseña del evento. Hemos llegado hasta la isla en el monorraíl automático de Yurikamome. Después de 40 minutos de cola fuera, porque abrían a las 10, hemos hecho 45 minutos de cola dentro del edificio, que era enorme. Estaba a reventar de gente y ha sido bastante agotador.
Al salir del evento, como era temprano hemos ido al museo de las ciencias emergentes y la tecnología Miraikan. Allí había una exposición itinerante en el primer piso sobre fantasmas. La entrada a la exposición era un túnel del terror muy logrado, con efectos especiales de última tecnología, que se activaban cuando te acercabas a las cosas, parecía estar todo lleno de sensores por todas partes (já). Al entrar en la exposición no había nada de fantasmas, eran todo carteles explicativos de ondas, interferencias, sugestión, funcionamiento de los sentidos, magnetismo... todo respuestas científicas para desmentir los fantasmas, algo lógico en un museo de ciencias ^^.
Pero lo mejor de todo es que podías mirar desde una ventanita escondida a los del túnel del terror, para ver como se asustaban y... al final de la exposición había un pasillo con pantallas y cámaras del túnel, ¡y botones para activar las cosas que asustaban! Pues menudo invento, como les gusta a los japoneses reírse del sufrimiento ajeno. El museo en sí alternaba cosas de tecnología con zonas de ecología y medioambiente, que se repartían por los espacios de todos los pisos. En el primer piso estaba la zona de robótica, con exhibiciones y todo tipo de historias. En el segundo piso estaba lo del cuerpo humano, el espacio, y el mundo submarino.
Al salir del museo hemos ido a ver el edificio de TV Tokyo, la estatua de la libertad y hemos entrado a Joypolis de Sega. Joypolis es como unos recreativos en los que pagas 500 yenes por entrar. Es gigantesco, con varios pisos, cafeterías, y atracciones como montaña rusa y otras de parque de atracciones dentro del edificio, además de sus máquinas de gancho, los purikuras, etc.
Hemos vuelto al hotel tras hacer unas fotos desde la bahía cuando ya había oscurecido.
Tadaima
ただいま significa ya he vuelto, y se usa normalmente cuando se llega a casa.
Pues bien, hemos ido a Roma en autobús, o mas o menos, porque nos ha tocado ir al avión en bus, y al bajar nos ha tocado subir al aeropuerto de Roma en bus también, para luego coger un tren para cambiar de terminal porque nos habían dejado en la otra punta del aeropuerto. Menos mal que los de Alitalia nos han dado un snack en vuelo, aunque sólo era un vuelo de dos horas. Cobus 3000, eso sí que es un bus ^^.
Mientras esperábamos sentados en el aeropuerto al vuelo largo, han venido un grupo de cuatro abuelitos japoneses y sólo había dos huecos en la fila, por lo que nos hemos levantado y nos han dado las gracias. Hemos dado una vuelta por el paseillo de boutiques italianas de marcas de muy ricachones y hemos encontrado otro banco con dos asientos. Al rato, se han sentado madre e hija japonesas, y como me aburría me he puesto a enseñarle a Lugh el orden del diccionario cantando A Ka Sa Ta ♪ ♫. Se ve que les hemos caído gracisos, que la madre nos ha dado un bombón a cada uno y su hija nos ha empezado a interrogar, lo típico: nombres, edades, de ande sois… nos hemos acabado haciendo fotillos y todo ^^. Qué gente más maja la de Kagoshima.
En el avión para Narita hemos encontrado muchos españoles, y al llegar al hotel un cojón más. Ahora mismo en el canal 12 de la tele salía un reportaje de dos japoneses recorriendo España y conociendo a la gente. Sí es que al final nos intercambiaremos ambos países, lo que en España es super molón por ser japonés aquí es por ser Supein desu.
La comida del vuelo estaba bastante buena aunque el desayuno lo prefería de AirFrance. El de JAL era muy soso. La comida consistía en arroz con bolas de pollo a la cerveza como hace la mama, y unos fideos de wasabi que estaban buenísimos. De postre una galletita de coco que he conseguido adivinar el sabor antes de abrirla leyendo la etiqueta.
Al llegar a Japón hemos pasado los controles sin problemas. Hemos llegado al tren, y había una oferta de NEX+SUICA, por el mismo precio que el billete del mejor tren que te lleva en 50 min, y además te dan una targeta SUICA que te sirve para entrar al tren sin pararte a sacar ticket entre otras cosas, por valor de 2000 Yenes, lo que dejaba el precio del mejor tren al nivel de los otros más baratos como el Keisei Skyaliner. Hemos cambiado el dinero por 119,02 yenes por euro, cuando el precio en España era de 110, no sé porqué la gente sigue recomendando cambiarlo en España.
Cuando hemos llegado a la estación de Tōkyō había un caos absoluto. Parece ser que hemos pillado a todos saliendo de trabajar y en viernes. Hora punta. Hemos cambiado ya el Rail Pass en la estación de tren donde no había nadie al contrario del aeropuerto en el que estaban todos los españoles que desembarcaban del vuelo. Hemos llegado a Ochanomizu y hemos caminado hasta el Hotel, en el cual hemos tenido problemillas con la reserva porque teníamos una habitación de tres personas. Después de desempaquetar, descomprimir, y organizarnos, hemos dado una vuelta por Akiba y hacía bastante frío. El miércoles las predicciones eran bastante optimistas, sin embargo al llegar aquí la misma web nos daba mal tiempo por un par de días. Chispeaba un poco, por lo que nos hemos metido a cenar curry super picante, que no he podido acabar, pero las lágrimas del verdadero Kare Raisu me saltaban por los ojos.
Eso sí, entre las máquinas de Akiba hemos encontrado la legendaria Fanta de leche Moo Moo, y la he probado. Sabe entre la gominola esa que es un hueso mitad rojo mitad blanco, la parte blanca. Y la espuma es como la del efelgrán.
Bueno, mañana nos espera un largo y duro día en el TAF.