Hachiko
Hachikō (ハチ) es el perro más fiel que posiblemente jamás haya pisado la tierra y uno de los símbolos más importantes de Japón.
Hachi es un perro de raza Akita, que fue trasladado en tren hasta Tokyo, donde dándolo por muerto tras su viaje en tren fue recogido por el profesor Eisaburō Ueno, que lo llevo a casa y lo reanimó con un buen tazón de leche caliente. Su nombre proviene del un juego de palabras con hachi (ハ) debido a que sus dos patas delanteras estaban un poco deformadas pareciéndose a la forma de dicho kanji.
En poco tiempo el cariño del profesor impidió que Hachi fuese regalado, pasando a ser uno más de la familia. Hachi acompañaba al profesor día tras día hasta la estación para verlo marchar en tren a trabajar a la Universidad de Tokyo. Cuando se acercaba la hora de regreso, el perro volvía de la estación para recibirlo. Pero un día, un ataque al corazón acabó con la vida de Ueno haciendo que jamás regresara en tren.
Aun así, Hachikō lo esperó en la estación día tras otro hasta diez años después, en que el perro decidió tomar camino para encontrarse con su amo. La gente que transitaba la estación frecuentemente, los habitantes de Shibuya, y los que trabajaban en la zona conocían de sobra el perro, incluso muchos intentaron convencerle si éxito de que su amo jamás volvería. Tanto era su amor que en 1934, un año antes de la muerte del perro, decidieron colocar una estatua de bronce en su honor en la estación de Shibuya, donde todas las tardes el perro esperaba sentado, y donde lo encontraron por última vez.
Ayer vi el remake americano que protagoniza Richard Gere, y sin duda refleja con gran sentimiento la historia de este querido y admirado animal. Es una historia capaz de arrancar unas lágrimas a cualquiera. Os dejo con el trailer de la película y la recomendación de verla.

11 mayo, 2010 - 11:12
¿volviendo a la actividad?
Nos vemos en la CLP